El viernes 13 de marzo en el C.A.C. de Vélez-Málaga, la SAC ha organizado una visita a la Exposición “65 años entre óleos y pinceles”, del pintor veleño Antonio Valdés, guida y comentada por el propio autor y con una numerosa asistencia de público que ha podido escuchar de boca del pintor la técnica utilizada y la descripción de muchas de las obras expuestas, casi todas pertenecientes a colecciones privadas que las han cedido amablemente para la ocasión.
«Color para soñar y estar en silencio»
Según Antonio Segovia Lobillo, “Antonio Valdés es un artista de callado verbo, sus pinceles del silencio llenan de traviesos designios sus aconteceres, mientras a través de sus ventanales, se dibuja otra vida de distantes sentidos y búsquedas”.
Antonio nace en Vélez-Málaga en 1944, pintor autodidacta y enamorado de su tierra, encuentra en los países veleños, en sus casas encaladas y en la luz de la Axarquía una fuente inagotable de inspiración.
Desde sus primeras exposiciones en los años sesenta, su talento fue reconocido con importantes premios, siendo el de la Galería Lacayí en mayo de 1975 el que le confirma y descubre definitivamente como artista, y destacan entre ellos el Premio Andalucía en ese mismo año, la distinción en la Bienal Nacional de Bellas Artes de San Telmo en 1976, el Premio Moreno Carbonero del Ayuntamiento de Málaga. En 1977 quedó finalista de la Beca Picasso. Su obra “Homenaje a la barbería” lo situó definitivamente en el panorama artístico nacional.
Su estilo, entre el realismo poético y el intimismo, refleja una profunda conexión con el entorno. Los críticos destacan su dominio del color y su capacidad para capturar la esencia de la luz malagueña, convirtiendo lo cotidiano en arte.
Valdés es considerado el primer pintor en crear una pintura netamente veleña, dando identidad visual a Vélez-Málaga con su particular visión de calles, muros y crepúsculos. Su pintura, que mezcla técnica y emoción, ha sido expuesta en espacios como la Galería Módena en Madrid y la Feria Internacional de Arte ARCO, llevando el nombre de Vélez-Málaga al panorama artístico nacional e internacional.
Su obra sigue siendo un reflejo sensible y eterno del alma veleña, donde la historia, la luz y el paisaje se funden en una misma mirada.










