COMADREJAS – Alejandro Pedregosa – Club de Lectura de la SAC «Mercedes Junquera». Junio 2026.

COMADREJAS, de Alejandro Pedregosa. Club Náutico de Torre del Mar 18 de junio de 2026. (Pendiente comentario)

CLUB DE LECTURA DE LA SAC “Mercedes Junquera”

JUNIO 2026

Lugar de encuentro: Club Náutico de Torre del Mar

Título: “Comadrejas”         Autor: Alejandro Pedregosa

Fecha: 18 de junio                    Hora: 18:30

Asistentes: 51

CLUB DE LECTURA DE LA SAC “MERCEDES JUNQUERA”

RESUMEN DE LA SESIÓN DE JUNIO — 18/06/26

Un nuevo curso llega a su fin y con esta habrán sido diez las veces que nos hemos encontrado para algo tan maravilloso como intercambiar impresiones sobre un libro. Ni el calor anticipado para la fecha impide que nos reunamos. Hay alborozo y una emoción añadida por lo especial de este día: será la última sesión del curso, contaremos con la presencia de Alejandro Pedregosa y después celebraremos este nuevo final, que nos emplaza a un nuevo inicio en septiembre.

La cita se ha adelantado para que nuestro autor invitado pueda firmar ejemplares antes del inicio de la reunión. Se respira alegría en el ambiente. Los besos y abrazos se suceden entre las personas que vamos reencontrándonos. Y una fila parlanchina y contenta se va formando esperando que en su ejemplar de Comadrejas Alejandro deje impresas unas palabras dedicadas.

Empezamos cuando pasan treinta y cinco minutos de las seis, prácticamente a la hora convenida. Salvador nos dirige unas palabras de bienvenida, de las que resaltaré dos ideas: el récord de asistencia, ya que somos cerca de cincuenta las personas que nos hemos reunido para comentar Comadrejas; y aunque todas las ausencias son notables, comenta la de Mariló, tan importante para nuestro club, que por motivos familiares no puede acompañarnos. Antes de finalizar, agradece la presencia de Alejandro y la posibilidad de que nos acompañe en este día tan especial para nosotros.

A continuación, como es habitual, se realiza una breve semblanza del autor, que en esta ocasión hace la misma persona que hará el resumen, y que por tanto soy yo misma. J

Empecé diciendo que Alejandro Pedregosa, Pepo como es llamado cariñosamente, se ha labrado un grupo de seguidores en la Axarquía y también me atreví a anticipar cuanto íbamos a disfrutar, y que como leeréis a continuación se logró con creces. No me detuve mucho en su producción literaria, ya que en la solapa de la portada se había podido leer, (aunque en la misma faltan algunas obras y premios como las dos últimas, A la sombra de un romance y Lo que sé de Whitney Houston). Expresé mi admiración no solo por ser un magnífico poeta y narrador, un escritor que me emociona y conmueve, sino también por ser una excelente persona. Agradecí en nombre de todas las personas del Club de Lectura su generosidad, pues en plena promoción de su último libro, recién llegado de la Feria del Libro de Madrid y con una presentación del mismo al día siguiente, nos acompañó con mucho gusto. Y es que, para Alejandro Pedregosa, la literatura es una forma de vivir la vida, con un rigor y con una honestidad impresionantes, siendo absoluto su compromiso con ella.

Antes de acabar, anticipé algunas ideas respecto a Comadrejas, y es que creo que solo una persona tan bondadosa como él puede trasmitir la humanidad que aparece en este libro, que es a la vez terrible y hermosísimo; dije también que es un magnífico narrador, pero que creo que solamente un poeta puede escribir un libro como Comadrejas, porque es la voz poética la que hace que una historia tan dura que nos conmociona, sea un libro de una belleza exquisita. Y un lector empedernido, que nos ha dejado un inmenso rastro de referencias literarias a lo largo del libro, insertadas con total naturalidad en el mismo.

Para finalizar, cité su último libro de poemas, cuya lectura recomiendo encarecidamente, Lo que sé de Whitney Houston, quees un libromuyvalienteporel tema queaborda, ydeunaenormedelicadeza ybelleza. Reflexiona sobre el suicidio y sobre la salud mental, utilizando la figura de Whitney Houston como eje, a raíz del cual se unen la vida, la desdicha, los azares de personas anónimas que tuvieron ese mismo tránsito doloroso por la vida, nos dice Alejandro, a quien pedí que leyera este poema del libro:

ESTADÍSTICA

Errata 2

Se me ocurre que quizá

te hubiera gustado vivir en España.

No te hablo solamente del sol de Andalucía, me refiero también a las abejas,

sus horas de miel en las colmenas de Castilla y al fruto de los bosques en Navarra,

y al ladrillo mudéjar que ilumina

los pueblos más umbríos de Aragón. Me refiero, en general, a todas las cosas bellas

que los siglos, gota a gota, decantaron con el color exacto de tu piel.

Porque también nosotros, aunque no lo creas, somos negros; muy negros piel adentro,

y muy esclavos y muy cantores y muy creyentes en la magia y en los tormentos de la fe. Tenemos esa misma ferocidad que tienes tú,

y cada cierto tiempo nos matamos los unos a los otros, para que siempre

alumbre nuestra sangre el Antiguo Testamento: esa curiosa sombra que Caín nos dio en herencia.

Dejó escrito Karl Pearson —matemático inglés y padre de la estadística moderna—que la estadística

es la gramática de la ciencia, y la gramática

—esto lo añado yo de mi cosecha—nunca falla.

Ayer dijeron en la radio que las mujeres en España se suicidan

tres veces menos que los hombres.

Se me ocurre que quizá

te hubiera gustado vivir en España.

Y tras un fuerte aplauso, iniciamos el debate, que fue muy rico y participativo. Como disponéis del vídeo, en el que todo quedó registrado, aquí resumiré las intervenciones sin extenderme mucho, o al menos lo intentaré.

Antes de responder a la primera cuestión planteada, Alejandro nos agradeció muchísimo haberlo invitado a estar con nosotros, siendo un placer inmenso para él, e hizo una reflexión sobre lo que supone un club de lectura, que es un mecanismo de activación social de los más fértiles que se han descubierto. Por eso hay tanto club de lectura ahora. Diariamente vemos que tenemos el mundo hecho unos zorros. Pero no solo. Eso es lo noticiable. Esto que está pasando aquí hoy también es muy noticiable y está apuntando en la dirección absolutamente contraria a lo que nos cuentan del mundo. Aquí hay 50 personas que se han leído un libro y que están dispuestas a hablar, a compartir reflexiones y a sociabilizar en torno a un acto literario, en torno a un acto artístico y en torno a un acto creativo. Eso no sale en las noticias. Y al tiempo que está pasando aquí, está pasando en la ciudad de más allá, en el pueblo de más acá. O sea, hay miles y miles de personas que estamos tirando en la dirección contraria de las noticias. Y sois una muestra de eso hoy. Y yo quería señalarlo porque no es baladí, no es baladí que haya cincuenta personas hablando de literatura.

· Y ya sí, tras esta reflexión, respondió a la primera pregunta, que se centró en la profundidad de los personajes, Marcel, Jules, Juana la Churra, Hans… Profundidad plasmada en los sentimientos y vivencias. Impactada por la profundidad de los personajes, esta persona pregunta a Alejandro cómo la construye.

Según él concibe, esa profundidad sale de cada lector/a. Y nos interpeló acerca del aspecto físico de los personajes, para afirmar que efectivamente, no hay ningún dato en la novela acerca de cómo son los personajes físicamente. Los creamos los lectores en torno a dos o tres detalles psicológicos que proporciona el autor, y así es como él entiende la literatura, como un proceso creativo entre autores y lectores. Nos gusta la literatura porque leyendo no solo nos cuentan, leyendo creamos. Esa es su voluntad al escribir, que con tres o cuatro coordenadas cada lector construya su historia.

· La siguiente persona que intervino quería conocer las fuentes en las que obtuvo el material para elaborar la novela, y al hilo de esto, expresó una curiosidad personal sobre si el bamboleo de los cuerpos al subir por la cantera era cierto.

Alejandro agradeció la pregunta, afirmando que todo lo que aparece en la novela está documentado. En el caso del bamboleo, lo había visto en documentales en los que los presos lo explicaban. Hay documentación que explica con detalle todo lo que los españoles hicieron en el campo de concentración, debido a que fueron los primeros que llegaron como grupo. Antes habían llegado gitanos, de quien nadie contó su historia, o si se hizo fue por transmisión oral. Llegaron tres mil españoles de golpe, que asumieron cierta unión en el campo. Cuando todo acabó, los que sobrevivieron firmaron un papel diciendo que iban a consagrar su vida a contar lo que allí había pasado. Algunos pudieron hacerlo y otros no, pero hay quien lo hizo. Y de ese testimonio salieron muchos datos, muchos documentales, muchos documentos, muchos libros. Por tanto, cuando él empieza a escribir la novela, dispone de mucho material, ha leído muchos libros sobre los españoles de Mauthausen y sobre este campo de concentración en general. Lo que hace es una lista de acontecimientos que piensa que pueden ser interesantes para la novela. Así que todo lo que narra está documentado, pero lo que sí es ficción son todos los personajes que aparecen. Genera una estructura de ficción con esos personajes, insertándolos en un contexto real.

· A continuación, una persona quiere saber cual fue la inspiración para escribir este libro.

Y nos contó Alejandro que fue el azar. Al terminar la pandemia, el Ministerio de Cultura sacó unas becas para que traductores y escritores de España fueran dos meses a cualquier parte del mundo, si presentaban un proyecto que mereciera esa financiación. Él no tenía ninguno, pero sí ganas de viajar y de salir de su casa. Fue una amiga, profesora en la universidad de Reims quien tras decirle en primera instancia que en aquella zona no había nada interesante, poco después le dijo que se había muerto con cien años Juan Romero, el último español de Mauthausen. Y sobre eso fue el proyecto que presentó, concediéndole el Ministerio la beca. Allí se entera de una historia magnífica, y empieza a obtener información de la vida personal de este hombre, y colectiva de los demás. Visita un campo de concentración similar pero más pequeño en los Vosgos, el único campo de concentración nazi establecido en territorio francés. También tiene una cantera a un kilómetro. En los campos buscan la obtención de materias primas para construir grandes ciudades y monumentos. Y en el museo descubre la simbología de los colores de los triángulos de los presos. Los españoles eran azules, eran apátridas, los rojos comunistas y socialistas, los negros anarquistas, amarillos los judíos. Y encuentra los triángulos rosas para los homosexuales. Pero él buscaba los triángulos azules porque quería escribir una novela sobre los españoles en Mauthausen. Al encontrarse con los rosas piensa en dedicarles un espacio en la novela para dar a conocer esto. Y cuando busca documentación sobre ellos, no encuentra prácticamente nada. Tres o cuatro libros sobre el tema en toda Europa. La conclusión es lógica: los que sobrevivieron nunca pudieron decir de donde venían porque cuando salieron de allí la

homosexualidad seguía prohibida en toda Europa. No fue hasta finales de los 80 y los 90 cuando los que quedaban vivos pudieron decir donde habían estado, con lo cual se había cortado la transmisión. Y eso es una parte de la novedad que tiene este libro, que esa historia no se había contado porque no habían tenido posibilidad. Estando en Francia se da cuenta de que quiere que en su novela salgan los triángulos azules, porque es necesario que en este país se hagan aflorar los silencios, y por eso la primera parte está dedicada a ellos. Entraron 7.000 españoles y asesinaron a 5.000 y el 90% de la población española no lo sabe. Entonces, una parte había que dedicárselo, había que hacer ese trabajo documental. Pero luego vi que la novela en general tenía que girar en torno a los triángulos rosas porque si asesinaron a 5.000 españoles, deportaron al menos a 50.000 triángulos rosas.

· La siguiente persona que interviene expresa cuanto ha disfrutado con el libro y agradece a Alejandro que haya puesto imagen a tanto dolor escondido y a ese colectivo. Le parece un trabajo maravilloso. Resalta que los personajes le han parecido increíbles, pero que se ha “enamorado” especialmente de Juana. Un personaje tan tierno, tan especial, con tanta fuerza, ¿está inspirado en alguien real?

Por su trabajo, esta persona ha conocido personas adultas que no han ido nunca al colegio con una cultura, sensibilidad e inteligencia, que ve reflejadas en Juana la Churra.

Alejandro nos dice que Juana tiene un peso fundamental en el libro y en su cabeza cuando concibe el libro, porque quería hacer un homenaje a las hablas antiguas de las mujeres de Andalucía. Y nos cuenta primero una anécdota muy divertida respecto al origen de “la Churra”, que tiene que ver con el mote de una persona real, “el Tejeringo a la una”, que la madre de un amigo de Alejandro citó delante de ellos. —Pero mamá, ¿y por qué le llamaban así? —Chiquillo, porque era jorobado. —Bueno, sí, era jorobado, pero ¿por qué a la una? Entonces la madre se le queda mirando y le dice: —Hijo mío, ¿a qué hora se hacen los churros? —A las 8, mamá. —Pues ya está, imagínatelo a la una. Inspirado en esto, el mote Tejeringo pasa a ser Churra. Y algo aparentemente baladí encierra tres cosas muy importantes para la Churra, tres cosas que todas las hablas andaluzas comparten o entienden, y que forman parte de la construcción de su lengua, de cómo suena. Una es la ironía, la otra es lo poético, lo metafórico, y la tercera es la hipérbole, la exageración. Llegado este punto, comparte otra anécdota que nos hace reír a carcajadas y que os recomiendo no os perdáis en el vídeo que tiene que ver con cómo entiende él el mensaje de una persona catalana.

Y prosigue contándonos que no tiene un acento que ponerle a la Juana, porque además sería una locura volcar fonéticamente un habla andaluza en el libro. Pero sí tengo tres elementos conceptuales que funcionan en todas las cabezas de los hablantes andaluces. La ironía, la exageración y la poesía, lo comparativo. Y así se hace Juana. Mezcla esos tres y entonces es cuando me doy cuenta y se revela lo del Tejeringo a la una, porque es una ironía, es una exageración y es una metáfora.

·    Una lectora expresa que el libro le ha encantado y también le ha emocionado porque escribe sobre nuestrasemocionesyesollegaalcorazón.Noscuentaquehahabidomomentosenlosquehatenido que parar. Su pregunta es porqué sigue siendo necesario contar historias como la de Comadrejas en pleno siglo XXI.

RespondeAlejandroqueporquenosehancontado.Reflexionasobrelatransmisióndelsufrimiento,ydonde se rompe la misma. Durante el siglo XX ha habido una transmisión oral, de padres a hijos, de abuelos a nietas, etc. Así él ha escuchado a sus mayores hablar de la guerra, del hambre, de la cárcel… Piensa que es su generación la que no ha hecho el trabajo porque quería que los niños vivieran sin sufrimiento, sin saber. Y reflexiona sobre lo que ocurre cuando se pierde esta transmisión: se pierde la historia, se pierde el conocimiento. Y así adolescentes de hoy ensalzan a personajes como Hitler sin tener conciencia de lo que implica. Y por eso cree que sigue siendo válida esta historia y que hay que seguir contándola.

·    Siendo un libro muy duro, la persona que interviene a continuación expresa que solo percibe amor, solidaridad, amistad. Solo le quedan cosas buenas tras la lectura. Se centra en el personaje de Manolo y en su sabiduría. Le llamó muchísimo la atención que un hombre humilde, acoge enseguida a Jules porque como escritor tiene que contar lo que pasa en ese campo. Y ahí radica esa sabiduría. Por eso lo mima, porque es escritor, para que cuente lo que ha pasado. Su pregunta va referida a porqué la estructura del libro en esas partes, epopeya, elegía y fábula además de un epílogo final.

Vuelve a contestar como hizo con la primera pregunta. Afirma que es la percepción de quien lee quedarse con esa parte bondadosa del libro, al igual que dijo al principio respecto a la profundidad de los personajes. Está orientado a que sea así, siempre hay un personaje en peligro, pero siempre hay alguien que hace el intento de ayudar. Hay una red de solidaridad afectiva humana. A veces esa red te puede sostener y a veces no, pero está ahí. Nos dice que quizás sea una visión especialmente optimista de la vida, pero creo que hay una red de amor, hay una red de afecto que cubre la inmensa la inmensa mayoría de la humanidad. Y a veces se puede sustentar y a veces no. Son cosas que no son noticiables, pero a veces tenemos que desviar el foco de donde la actualidad quiere ponernos la mirada y volcarla a al otro lado, porque eso también existe. Respecto a las partes, nos comenta que se inspiró en los biombos que había en casa de las abuelas, que estaban para proteger la desnudez porque no había habitaciones o no había muchas. Y en el libro la propuesta es que se vaya plegando cada parte de la historia para que al final se vea el conjunto de todo. Y recurrir a los clásicos para nombrar las partes. La primera parte es una epopeya porque sobrevivir a Mauthausen es más que lo que hizo Ulises. La segunda es una elegía porque es un llanto fúnebre. Y la tercera es una fábula porque hay dos animales, la comadreja y el cuervo.

·    La persona que participa después comentó una intervención de un diputado de Vox en Murcia que se había producido esa misma mañana, a propósito de los triángulos rosas, en la que afirmaba que los comunistas habían logrado el milagro de transformar el trastorno de la homosexualidad en un derecho.

Bueno, voy a voy a seguir en el riel del optimismo. Pasará. Comenta Alejandro. Aunque mientras pasa y no, habrá gente que sufrirá las consecuencias de las decisiones de ese grupo. Y de nuevo apela al optimismo para que los millones que somos que no pensamos así, las redes afectivas como él las llama, nos coordinemos y ayudemos para que hagan el menor mal posible.

·    Un lector comenta que el libro encaja perfectamente entre los libros de memoria histórica y que además es un homenaje a todas las víctimas del nazismo. Resalta como en unos momentos tan complicados, tan oscuros, tan difíciles, el libro es un canto al amor entre dos personas, en este caso Marcel y Jules, un canto al amor dentro de toda la oscuridad de un campo de concentración y cómo la ilusión por encontrarse el uno al otro les hace sobrevivir. Y también otro aspecto que le ha llamado mucho la atención es como Strausser salva a Jules al colocarle el triángulo azul y como al final del libro él devuelve de algún modo este favor.

Cuando empezó la novela, Alejandro nos comenta que no era consciente de que el tema principal iba a ser el de los triángulos rosas. Los diferentes grupos que habían llegado al campo, lo habían hecho o por motivos ideológicos, por pertenecer a un grupo social, por creencias religiosas, pero ellos estaban allí solo por el acto de amar. Eran personas que amaban. Y entonces se dio cuenta de que ese era el gran tema, el amor. Los mandaban a la muerte por amar a otra persona. Y ahí es donde cobraba sentido la historia: si por el acto más supremo que tiene un ser humano, que es amar a otro, te condenan a la muerte, pues ya está la novela.

Y luego a eso le añades el amor de Juana a todos, y vas haciendo un cronograma de amores, de manera que al final la novela te deje ese pozo de luz también, dentro de la barbarie.

·    En la misma línea que las intervenciones anteriores fue la siguiente, que empezó suscribiendo todo lo que se había dicho previamente, afirmando que el libro rezuma mucha humanidad. Resaltó además la originalidad del libro, que le pareció un poema por la forma de escribirlo y por las tres partes en las que está divido: tres bloques que son tres poemas magníficos. Hay mucha metáfora y simbolismo. Y pregunta si le costó mucho pasar de un registro lingüístico a otro en las diferentes partes.

Comentó Alejandro que él entiende todo desde el sonido, y que empezó escribiendo poesía. Y desde niño fue un lector de poesía. Le encantaban los romances, en los que venía todo, la historia y el sonido. Según él es muy importante cómo contar las historias para que suenen. Por eso, cada una de las partes de Comadrejas tiene un sonido distinto. Nos contó que él había llorado escribiendo el libro, y que uno de los días que se emocionó fue el día en el que acabó el primer capítulo de Juana. Y tuvo que ver con encontrar el sonido, que estaba dando vueltas en su cabeza hasta que le llegó. Tengo novela. Juana ya no existe solo en mi cabeza, ya existe aquí. Ahora contará y le pasará lo que tenga que pasar, pero yo ya sé cómo va a sonar. Para mí el sonido es muy importante.

·    La persona que interviene después se refiere a la sensibilidad para que pequeños detalles sean narrados de forma extraordinaria. Cualquier detalle está contado desde una mirada muy observadora y escrita con mucha inteligencia. Pone algunos ejemplos de ello, pero recojo en este resumen solo uno, que es el inicio y final del libro, porque se trata además un cierre circular que fascinó a esta persona: Perderlo todo. No es fácil, perderlo todo. Leerlo al principio nos sitúa en lo que va a venir, pero leerlo al final cobra todo su significado después de todo lo leído, un significado mucho más desgarrador y profundo de lo que pudo intuirse al principio. Y en relación con ello, comenta que ha sufrido mucho a lo largo del libro, pero que la muerte de Marcel le ha costado mucho aceptarla, cuando ya casi se había salvado. Entiende que quizá tenía que ser así, pero si el libro ya tiene tanto sufrimiento, ¿por qué lo ha tenido que matar?

Respecto a perderlo todo, no es fácil perderlo todo, entre el del principio y el del epílogo hay muchas páginas, Y sin embargo Alejandro tiene la impresión de que el lector lo recuerda cuando llega al final, y que eso tiene que ver con que de alguna manera es una frase que sonoramente está bien, quizá también en su concepto. Ese todo es la novela, es lo que va entre la primera frase de perderlo todo y la última de perderlo todo.

La reflexión sobre qué es ese todo va en medio. Ha tenido que pasar todo lo que ocurre para darse cuenta de que perderlo todo es perder la vida.

·    Según iba leyendo el libro, me venía muchas veces a la cabeza El niño con el pijama de rayas, comenta el siguiente lector, y ello, por la amistad, el amor, en mitad de tanto horror, porque tanto en una novela como en otra lo que pesa no es el horror, que es lo que siempre ha pesado en todo lo que hemos leído de los campos de concentración, sino el amor y la amistad. Y cambiando de tema, señala que Juana dice que le da la impresión de que los escritores tienen la mentira por oficio. Y en sus imaginaciones y en sus libros tuercen la verdad como si fuera un hierro ardiente para ponerla siempre de su lado. Claro, según esta persona, eso es como tirarse piedras en su tejado para quien escribe.

Lo decía Pessoa, el escritor, el poeta es un fingidor nos dice Alejandro, y según él en parte es cierto. Porque el escritor se documenta, pero la parte de la ficción es la que tergiversa y miente. Hay que ser fingidor y mentiroso en ese sentido. En este caso, en el arte, verdad y mentira no son antónimos, son compatibles. Siempre que la mentira trabaje en pos de una verdad superior. Y el arte, yo creo que es una verdad superior porque no apela solo a lo material de lo que ocurre en un espacio tiempo histórico, apela a la emoción, al

sentimiento y te hace ser un consumidor, un ser artístico. Entonces esa mentira es verdad que es mentira, pero es el motor de cosas muy sutiles. Una mentira bien contada puede hacer más por la verdad que la verdad misma. —Le digo que no nos gusta que le llame mentira, nos gusta más ficción. — Pero nos dice que está usándola como artificio. En el arte verdad y mentira no son antónimos, siempre que la mentira trabaje en pos de un bien superior, como el arte.

·    Comenta la siguiente persona que cuando leemos un libro esperamos conocer historias, ver algunas denuncias sociales, pero que lo que nos resulta imprescindible es que la obra sea buena, muy buena, que esté muy bien escrita. Y todo eso se encuentra en Comadrejas. Y se centra en el tema de memoria histórica y democrática, tema al que se dedica por muchos motivos que explica en su intervención. Entre otros, cita un aspecto imprescindible que es el de la realidad vivida y su transmisión, a la cual la novela hace una enorme contribución. Por ello, va a ser el primer libro de una lista de libros que tienen que ver con la memoria histórica, puesto que transmite muy bien esa realidad vivida, siendo una parte fundamental para la defensa de la democracia.

IlustraAlejandroestetemaconunaimagenqueleparecemuygráficaparaexplicarlasituacióndelamemoria histórica en este país. Él lo ve como tirar una piedra a un lago. Donde cae la primera piedra, supondría un hecho conocido por la inmensa mayoría de la ciudadanía, como Guernica, por ejemplo. Pero a medida que las ondas se van alejando son hechos que ya la inmensa mayoría de la gente desconoce. Mauthausen sería una de estas ondas. ¿Por qué? Porque no volvieron, porque se ha silenciado, porque 40 años sin transmisión de estas vidas por el miedo, todo eso, pero al fondo la ola sigue, o sea, la onda se sigue abriendo y mi impresión es que, al fondo, la última, en la que no ve nadie, están las mujeres (violaciones, regresión en derechos, etc.).

·    Una lectora quiere saber qué es el sufrimiento para Alejandro, cómo lo definiría, porque tiene una hija que no concibe que otras personas al margen de su madre hablen de ello. Al hilo de esa cuestión, comenta que no le sorprendió la muerte de Jules, porque así es la vida, y la novela tiene que ser verosímil.

La muerte de Marcel era obligatoria, manifiesta el autor. No se sostenía que una pareja entrara en un campo de concentración y se salvaran ambos, porcentualmente no hubiera tenido sentido. Respecto al sufrimiento confiesa que nunca lo ha pensado, quizá porque quiere pensar poco en eso, es aterrador. Quizá tiene que ver un poco con la sociedad aséptica y hedonista que estamos creando. Por supuesto que tenemos vocación de felicidad, pero el sufrimiento es consustancial a la vida, igual que la muerte, y precisamente por eso habría que tratarlo desde bien pronto. A veces da la impresión de que el sufrimiento es vergonzante. Pero al contrario, es una sensación de lo más humana.

·    El tiempo se acaba y solo puede haber una última pregunta. Tiene relación con las moralejas de las fábulas. Cuando apresan a Hans y lo maltratan, dice que más vale vivir intensamente un poco tiempo que toda una vida muerto. Se pregunta esta persona si esa sería una moraleja.

Sí, sin duda puede ser una, afirma Alejandro. Hay varias. Cuál es la moraleja real en algún momento lo pregunta el cuervo, obteniendo esta respuesta: “Esta es una moraleja inversa, que se la tienen que contar los hijos a los padres”. Este es un cuento inverso y ahí va la vocación de transmisión de la memoria. Nosotros tenemos que contar el sufrimiento. Y comenta otra que a él le gusta, que apunta a la alegría dentro de la barbarie, cuando Hans se pone a cantar cuando ya los van a matar y los alemanes no cantan. Aunque no se citó, lo escribo aquí a modo de colofón:

Hans se pone a cantar: El pájaro que escapó / regresa a buscar lo que dejó en su nido. Canta en alemán y con los brazos hace señales a los presos para que le acompañen. Oh, sería maravilloso que cantaran todos juntos, que esta canción terrible fuera un clamor en las gargantas de los hombres de Gusen […] Sí, eso sería divertido, pero lo cierto es que nadie se atreve a cantar, ni siquiera a mover los labios. «¡Cobardes! –grita Hans—, para una vez que tenéis música».

Antes de bajar a disfrutar del refrigerio y sobre todo de la buena compañía, Salvador entrega un recuerdo a Alejandro, con el almanaque de los 25 años de la SAC, y varios libros editados por la misma.

Todos

Al principio había anticipado que íbamos a pasar una tarde estupenda, y a pesar de la dureza del libro, así fue. Disfrutamos y nos reímos porque con Alejandro la risa y la alegría está siempre asegurada. Y siguió una velada encantadora, en la que, entre bocados y tragos, continuamos charlando animada y cariñosamente.

AGRADECIMIENTOS:

Antes de terminar, quiero dar las gracias de corazón a todas y cada una de las personas que participasteis. Entre todos hicisteis que el encuentro fuera tan especial.

Un agradecimiento muy especial a Alejandro, por su generosidad al venir y hacernos disfrutar tanto, a Jesús, por la grabación y la publicación del vídeo, que nos permitirá revivir este momento; a Marga, que hizo de secretaria de forma impecable en ausencia de Mariló; y a Paloma, porque entre las dos se ocuparon de que todo saliera de maravilla, siempre con una sonrisa y una dedicación admirable.

Y, por supuesto, a Mariló, que antes de marcharse dejó todo perfectamente organizado y en las mejores manos para que nosotros solo tuviéramos que disfrutar del debate y del buen rato compartido.

Y no podía faltar Salvador, que, aunque él reniegue del título, sigue siendo nuestro «jefe«, siempre dispuesto a guiarnos y a hacer que todo funcione.

Gracias de corazón. Da gusto formar parte de un grupo como este, donde cada persona aporta su tiempo, su esfuerzo y su cariño para que todo salga tan bien.

Jose Justicia

Próxima lectura

Título: “El Hombre”               Autor: Guillermo Arriaga

Fecha: 24 de septiembre                     Hora: 18:30

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