Magallanes – Stefan Zweig

Título: “Magallanes”            Autor: Stefan Zweig         

Fecha: 20 de abril                Hora: 18:30                 

Lugar: Azucarera de Torre del Mar 

Resumen del libro

En 1518, un cuarto de siglo después de Cristóbal Colón, un exiliado portugués, Magallanes, logró convencer al rey de España, Carlos I, de que le proporcionara una flota con el fin de explorar el mar que separaba Asia de América, el continente descubierto por Colón unos años antes. A sus treinta y nueve años, estaba al mando de una flota de cinco barcos y 265 hombres, y comenzaba un episodio que marcaría la historia de la navegación y de la humanidad. Juan Sebastián Elcano regresó tres años después en un barco improvisado, con solo dieciocho hombres. Un motín, frío, hambre, rivalidad, errores cartográficos…, de nada se salvará el célebre aventurero. Con su prosa fluida y elegante, Zweig narra la experiencia de Magallanes como una gran novela de aventuras, en el que sigue siendo el relato más bello sobre este viaje. Cuidadosamente documentada, la reconstrucción de su hazaña es un brillante cuadro de las condiciones económicas y políticas a comienzos del siglo XVI, y rinde tributo a la hazaña de un genio apasionado, que con unos insignificantes barcos dio la vuelta al globo, demostrando por primera vez su redondez.

Resumen de la sesión

Iniciamos este encuentro literario leyendo la biografía del autor del libro que comentamos hoy. Stefan Zweig nació el 28 de noviembre de 1881 en Viena. Se crió en el seno de una acomodada familia judía. Su progenitor fue el rico propietario de una fábrica textil; su madre pertenecía a una familia de banqueros. Doctorado en Filosofía, reside un año en París. Después vive en Londres y viaja por España, Italia y Holanda, relacionándose con personajes como Rainer Maria Rilke, Auguste Rodin, William Butler Yeats o Luigi Pirandello entre otros. Comenzó a escribir novelas y dramas durante este período, y se hizo muy popular como escritor. Fue amigo de Sigmund Freud y Richard Strauss. Se mudó también a París, Nueva York, Buenos Aires… mientras veía cómo el fascismo iba sumiendo Europa en el horror. Llegó a Brasil en el verano de 1941. Stefan Zweig se suicidó en Petrópolis, Brasil, el 22 de febrero de 1942. Tenía 60 años. Fue encontrado impecablemente vestido en una habitación perfectamente ordenada, junto a Lotte Altmann, su segunda esposa, que también se envenenó. Sus amigos, repartidos por el mundo, recibieron sus cartas de despedida durante días y semanas después.

Este libro está considerado como “el texto más bello dedicado a consagrar la aventura del navegante portugués y sus marineros” –nos leía una de las asistentes-. Yo estoy de acuerdo sobre todo cuando se lee el primer capítulo en el que se describen las especias y parece que las estás oliendo. Todo me ha encantado pero este primer capítulo me ha parecido bellísimo. Para mí – otra opinión – el prólogo es de lo más bonito del libro. Considero que el libro tiene dos partes: un prólogo en el que el autor “justifica” por qué quiere escribir el libro y, luego, la segunda parte en la que nos relata la aventura de Magallanes desde las gestiones para los preparativos, hasta el desenlace final. Pienso que lo que intenta el autor al escribir este libro, es encumbrar la figura de Magallanes frente al protagonismo que la Historia le ha dado a Elcano. Sin Magallanes, Elcano no hubiera podido culminar esta hazaña. Quiero resaltar el carácter meticuloso de Magallanes que le llevó, en la última parada de Sanlúcar de Barrameda a revisar y controlar los cinco barcos para que no faltase nada; aunque también su carácter excesivamente reservado, le va a llevar a la perdición. Su personalidad le va a llevar a que se consiguiera esta gran epopeya como fue el que se diera la primera vuelta al mundo en barco.

Respecto a lo que habéis comentado sobre el recuento pormenorizado de Magallanes antes de partir de Sanlúcar, quiero precisar que, más que por su carácter, era porque en la Casa de Contratación de Sevilla tenían que tener constancia de todo lo que salía antes de iniciar cualquier viaje, así como de todo lo que entraba. También –otra opinión- se ha hablado del carácter de Magallanes y yo quiero resaltar su paciencia, la mesura, su tesón… y su frialdad. Incluso su personalidad en las tierras descubiertas es de diálogo, frente a la conquista con la espada que fue lo habitual en otros conquistadores. Sin embargo, nunca llegó a aprender a decir cosas duras de un modo amable y de entenderse cordialmente, tanto con los superiores como con los subordinados.

Otra de las asistentes opina que es un ensayo que tiene un gran valor de justicia y reparación, porque ha investigado su historia y porque hace justicia al reconocer el valor de lo que hizo, porque aparte de dar la vuelta al mundo y descubrir el estrecho que lleva su nombre, comprueba la redondez de la Tierra y de que gira sobre su eje, así como también demostró que el continente americano no estaba unido a la Antártida. En una nueva opinión, se quiere resaltar lo prolífico que fue Stefan Zweig tocando diferentes “palos” dentro de su obra. Este libro está muy bien escrito, es ameno, ágil,  y tiene una escritura muy definida. Cuenta su vida y todo lo que hay alrededor. Quiero resaltar su figura como escritor. Me ha gustado mucho la vinculación que tenía con su esclavo Enrique, y en general, el libro me ha parecido muy ameno. 

Yo quisiera destacar al cronista de la aventura, Antonio Pigafetta, porque lo considero tranquilo y reservado, contándolo todo. A través de sus crónicas nos ha dado muchísima información de todo el accidentado viaje. Si no hubiese sido tan meticuloso con su trabajo escribiendo una crónica diaria, no hubiésemos conocido tantas cosas. Tuvo la suerte de quedar vivo hasta el final del viaje, ya que al estar recuperándose de una herida anterior por flecha en la isla de Mactán donde murió Magallanes, no bajó a tierra con otros compañeros que sufrieron un ataque  a traición en la isla de Cebú, y en el que murieron casi todos los que bajaron. Además tuvo la gloria histórica de haber elaborado el primer vocabulario de expresiones americanas.

Yo difiero de algunas cosas que habéis comentado – expone uno de los asistentes-. Aunque se habla de que su diario fue quemado para que no hubiese constancia de lo que ocurrió con Magallanes, lo cierto es que hizo varias copias de ese diario. Para mí, efectivamente Pigafetta fue una persona muy importante en el viaje. Hace unas descripciones muy bonitas de los patagones, pingüinos, aves, peces y plantas desconocidos hasta entonces; también del cielo y de las estrellas, ya que su visión en aquellas latitudes resultaba completamente diferente a las de nuestro cielo. Creo que los detalles del viaje se conocen más por lo que escribió Pigafetta que por lo que nos cuenta Stefan Zweig. Éste lo que hace es resaltar la imagen y la personalidad de Magallanes, que está muy bien,  porque nadie pudo cruzar el estrecho nada más que él, ya que otros lo intentaron y no lo pudieron hacer porque sus barcos se hundieron. No olvidemos que es una novela, pero yo la considero muy exagerada en sus  apreciaciones ya que Stefan Zweig llega a comparar a Magallanes con Dios. Manifiesta que va a demostrar la redondez de la Tierra, cuando eso ya lo había anunciado antes Colón. Stefan Zweig le quita importancia a lo realizado por éste. Creo que infravalora lo realizado por Colón al descubrir América y exagera lo realizado por Magallanes al atravesar un “estrechito” que apenas se utiliza desde entonces. ¿Comparar a Magallanes con Colón? Pues no sé. Pienso que le tenía manía a España, al ensalzar a Portugal y a Enrique El Navegante, al que considera como un dios.

A mí me ha parecido apasionante la novela. La descripción que hace de Las Cortes españolas de esa época, la historia del espía portugués (el cónsul de Portugal en Sevilla) que intenta que fracasaran las ayudas españolas a Magallanes, las intrigas entre Magallanes y los capitanes de los barcos. Todo eso me ha gustado cómo lo cuenta el autor, y hasta me he sentido parte del libro. Con una nueva opinión, se quiere destacar que mientras el resto de Europa se desarrollaba, Portugal y España miran al mar, iniciando una rivalidad que el autor nos cuenta bastante bien. No es un tratado de Historia, es una novela, por lo que resulta más ameno para quienes quieran informarse sobre esta época. Puede haber algunas inexactitudes, – dice otra de las asistentes-  pero el libro está muy bien documentado. Me ha gustado la descripción de las especias, de los barcos y la tripulación, sin olvidar que la época que narra no había mucha información y por eso tiene mucho mérito.

Para mí, cuando  Magallanes inicia su viaje ya se conocía que la Tierra era redonda. Desde el descubrimiento de América por Colón, se sabía que había otro mar al Oeste del continente americano y Magallanes sale a descubrir un paso que lo lleve a las islas de las especias por el otro lado que los portugueses; lo que ocurre es que ese paso estaba mucho más al Sur de los cálculos que él conocía. Por eso, posteriormente, se construirá el Canal de Panamá para comunicar los océanos Atlántico y Pacífico. El paso por el estrecho de Magallanes es sumamente peligroso y no es rentable. Con otra opinión se quiere subrayar que, en aquella época, oficialmente se aceptaba todavía la teoría de Ptolomeo y la propia Iglesia no reconocía la redondez de la Tierra. Por eso es tan importante la gesta de Magallanes, ya que demostró con Elcano, que la Tierra era redonda al salir desde un punto y regresar al mismo lugar siguiendo una ruta de Oeste a Este. Considero que el mérito de Magallanes es demostrar lo que desde Colón se suponía pero que no se había hecho realidad, y eso también, a mi modo de ver, es lo que pretende Stefan Zweig con esta novela. Sí, pero Magallanes no quiso demostrar la redondez de la Tierra, -una nueva opinión- sino llegar a las islas de las especias  por una ruta contraria a  la de los portugueses que controlaban en exclusiva la ruta del Cabo de Buena Esperanza.

Yo quiero destacar el testamento que preparó Magallanes. .”Hablan en este testamento, primero, el cristiano; luego el hidalgo; y sólo al final, el marido y el padre” nos relata Zwueig en su novela. Incluso dispone el destino de su esclavo Enrique antes que el de su esposa y su hijo. A mí me ha gustado mucho. Pero el destino le jugará una mala pasada y nada de lo que celosamente preparó, será realizado. Ni una sola disposición de las que con tanta previsión y tino asentó en su última voluntad, se cumple. Sólo la Humanidad será su única heredera con su descubrimiento. Pienso que el testamento no se cumplió, entre otras cosas, por la muerte de Magallanes durante la expedición. Por otro lado, desde el punto de vista económico, la expedición fue un éxito ya que con el cargamento de especias que trajo la nao Victoria, se pudieron pagar con creces, los gastos que se originaron. El cargamento de un solo barco compensó económicamente la pérdida de los otros cuatro. No así la de tantas vidas que se quedaron por el camino.

Se propone analizar “la rebelión de San Julián” y que ha marcado históricamente el comportamiento de Magallanes. Pienso que es el carácter de éste el que le pierde y provoca la sublevación -opina uno de los asistentes-. Considero que su forma de ser tan reservada, le lleva a ocultarles información a los capitanes de los otros barcos. Ese carácter que fue positivo en muchos aspectos, no lo fue en este caso y va a provocar la sublevación. Otro de los asistentes opina que Magallanes era temeroso de usar la autoridad, pero al salirle mal los cálculos y la información que tenía sobre la localización del paso que buscaba no daba para más, ahora ¿qué hacía? Siendo el proyecto de su vida, no puede echarse atrás. Con astucia revierte la situación que habían provocado los tres capitanes rebeldes y tras el juicio posterior, el capitán Gaspar Quesada será ejecutado y el capitán Juan de Cartagena y un sacerdote, que había participado activamente en la sublevación, serán abandonados en la playa de San Julián cuando la expedición reinicia la búsqueda del paso que comunica el Atlántico con el Pacífico. Sobre estas sentencias que pueden considerarse como excesivas, alguien opina que Magallanes aplicó estrictamente las leyes de aquella época y fue una forma de obligar al resto de las tripulaciones para que le obedecieran y así poder conseguir su objetivo. Yo opino que el comportamiento de Magallanes ante el  motín de San Julián, fue lógico, ya que era el Capitán General y autoridad máxima de la expedición. Respecto al motivo que exponían los capitanes de falta de información por parte de Magallanes y causa de la sublevación, sólo a él le correspondía determinar qué informar y cuándo. Para mí -expone otro de los asistentes- el autor quiere justificar el guión que ha elaborado sobre Magallanes y su comportamiento posterior, con una serie de situaciones en la que le avisaban a Magallanes, antes de partir,  sobre los peligros que le esperaban ante una posible desobediencia de los capitanes españoles ya en alta mar.

Alguien opina que el libro le ha resultado fascinante y extraordinario. No conocía nada del gran aventurero que fue Magallanes y, además, aprendí mucho sobre esta época, sobre todo de la relación entre Portugal y España. Admiro la determinación de Magallanes para realizar su sueño, así como a su equipo, saliendo sin saber nada de cómo realizar el viaje y trabajando en unas condiciones muy duras. Está tan bien escrito, que se lee como si estuvieras participando en uno de sus barcos.

También sale a colación el comportamiento de Elcano a su regreso a Sevilla al mando de la nao Victoria. Alguien recuerda que Juan Sebastián Elcano había sido uno de los sublevados en el motín de San Julián y uno de los indultados por Magallanes. Cuando  los tripulantes del San Antonio llegaron a Sevilla un año antes, ya que habían huido del resto de la expedición mientras buscaban el paso,  informaron de la muerte (que ellos desconocían en realidad) de Magallanes y del hundimiento de todos los barcos restantes. La justicia consideró que había que esperar un tiempo por si se ajustaba a la verdad lo que se había contado. Dentro del júbilo general por la llegada del Victoria, una docena de hombres reciben esta gran noticia con honda preocupación. Son los desertores del San Antonio, que se sienten aliviados al conocer que Magallanes murió y que es Elcano quien conduce la nao Victoria. Pensaron que no se atrevería a acusarlos cuando él también formó parte del levantamiento de San Julián. Gracias al testimonio de Elcano y la alegría que existía por la culminación de la hazaña, la rebelión quedó olvidada. Curiosamente toda la fama y todo el mérito de Magallanes recayó en aquellos que durante la expedición intentaron impedir la que fue la empresa de su vida. “Espero –escribe Pigafetta- que la fama de un capitán valeroso como fue Magallanes, jamás se borrará de la memoria del mundo.” Lamentablemente, tanto el diario original de Magallanes, una vez muerto, como el de Pigafetta que entregó al rey Carlos I, han desaparecido. 

Se recuerda cómo tras el regreso de la expedición, no queda nadie vivo en la familia de Magallanes (sólo su suegro Barbosa), que pueda reclamar el cumplimiento de sus últimas voluntades.  Para colmo, tras haber ganado Magallanes para España las islas de las especias, que le cuesta hasta su vida, el emperador Carlos I revende al rey de Portugal, por trescientos cincuenta mil ducados, las islas Molucas. Y el estrecho que descubrió Magallanes es poco frecuentado por su peligrosidad, no reportando ganancia ni utilidad alguna. Bueno, sí, medio siglo más tarde será utilizado por el pirata Drake como escondrijo para saquear los barcos españoles, que cargados de plata se dirigían desde las colonias americanas a nuestro país. Cuando en el año 1.913 se inaugura el Canal de Panamá y  quedan comunicados el Atlántico y el Pacífico, el estrecho de Magallanes quedó reducido a la inutilidad absoluta. Pero la hazaña de Magallanes no podrá ser nunca olvidada porque es un ejemplo claro de cómo un deseo soñado, a base de constancia y pasión, se puede convertir en realidad.

Próximo libro

Título:”Una vidriera en Leópolis“                     Autora: Zanna Sloniowska

Fecha: 18 de mayo             Hora: 18:30             Lugar: Azucarera de Torre del Mar      

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