CLUB DE LECTURA DE LA SAC “Mercedes Junquera”
FEBRERO 2026
Título: “La niña del acerico” Autora: Celia Herrero
Fecha: 19 de febrero Hora: 18:30
Lugar: Club Náutico de Torre del Mar
Hoy, en el del Club Náutico, que nos abre el corazón de levante a poniente, donde el atardecer se hace más grande porque es compartido, tendremos el primer encuentro con el autor de este año. En esta primera estación de nuestro viaje, algunos esperan sentados tranquilamente, otros se saludan como viejos viajeros de libros e historias. La autora firma los últimos ejemplares a laespera de que el revisor anuncie la salida.
“Tengo la certeza de que todo va ir bien”. Es lo primero que se me viene a la mente después de leer el libro de este mes. Estoy tranquila, serena. El tren sale a las seis treinta, con destino a Madrid. Nos embarcamos con Carmen y Aurelia para conocer su historia familiar. Algunos estamos ojerosos, ensimismados, llenos de emoción y todavía resacosos por la magnífica presentación del libro “La niña del acerico” de Celia Herrero Medina, que tuvo lugar la tarde anterior en el Palacio de Beniel. Un duelo de admiración, alabanza, gratitud, esperanza… entre la escritora y nuestra compañera Jose Justicia. La escritora por estar allí, y compartir con todos nosotros esa experiencia y por ese pico de curiosidad de querer conocer qué piensan y sienten los que han leído el libro. Jose con su manera saltarina, entusiasta, gustosa y emotiva nos lo fue descubriendo y desgranando, sin desvelar nada de la historia por respeto a aquellos que aún no lo habían leído. El público entregado por lo ya dicho y por la emoción de tener entre nosotros a Aurelia y Paco, dos de los protagonistas de esta historia (algunas lloraron de la emoción).
Por fin nuestro viaje comienza con una pequeña reseña que hace Celia: “Es una novela que nos acerca a los hombres pero sobre todo a las mujeres que nos precedieron y con las cuales hemos contraído una deuda impagable, mujeres que pusieron las primeras piedras de una sociedad más justa e igualitaria. Es una novela coral que muestra la contienda de la guerra civil y el éxodo republicano. Las infancias abreviadas, el despertar de una sociedad empujada al desarrollismo, a unas libertades que conviven con la represión política, con el empuje de los curas obreros, la persecución de los desviados y mujeres que se alejan del modelo de la moralidad franquista. Los protagonistas hacen avanzar a sus familias a través de esa España áspera, sienten, padecen, acarician la felicidad; unas veces precaria, otras duradera pero sobre todo luchan, engendran y, a contracorriente de la época que les toca vivir, sobreviven sin dejar atrás lo que fueron o lo que pudieron llegar a ser”.
El trayecto es un poco largo, más de cuatrocientas páginas, lo que ha hecho que más de uno se haya pensado emprender el viaje, pero cuando lo empiezas no hay arrepentimiento ni marcha atrás, sino felicidad y gratitud, se hace corto. El viaje de Carmen y Aurelia hacia Madrid, dejando la Axarquía (pobres tierras moriscas, salvajemente hermosas, exhaustas de exilio), para reunirse con su padre en Madrid, es el viaje de muchos.
La primera parada “Memoria histórica”. La historia de esta familia es la historia de la mayoría de nosotros, bien porque de alguna manera lo hemos vivido o bien porque nos la han contado nuestros padres. Estamos en las páginas, somos parte de sus soledades, de sus alegrías. Los más de cincuenta personajes nos van mostrando la crónica de los años 50 y 60. La pobreza, la humildad, la casi no infancia. Algunos de los lectores son de pueblos pequeños y cuentan sus experiencias tan cercanas al la de los personajes del libro. Fueron muchos los andaluces que tuvieron que emigrar a Madrid y Cataluña en busca de una vida mejor. La autora dice que “a través de la observación ha logrado hablar, pensar y sentir el desarraigo de partir. Los zapatos rotos, las camisas viejas, el hambre… todas esas cosas hablan”.
La novela se divide en tres partes, muy diferentes entre sí. La primera ocupa prácticamente la mitad del libro, está dividida en capítulos, del uno al dieciocho. En la segunda parte todos los capítulos, excepto uno, llevan nombres propios: Aurelia, Isabel, Francisco, Irene, Paco… Hay mucha diferencia entre la primera parte y las otras dos. Transcurren cuatro años desde el comienzo del libro hasta el final. La autora escribe una novela, un epílogo y una apertura que corresponden a cada una de las partes de la novela.
La siguiente parada “El campo de refugiados de Argelès”, situado en una playa del sur de Francia. Fue uno de los principales centros de internamiento para los cerca de 550.000 refugiados españoles que huían tras el fin de la Guerra Civil. Esta historia se cuenta a través de Francisco Herrero, padre de Paco, que será el marido de Aurelia. Celia dice que su abuelo era un hombre muy bueno y que siempre le quitó importancia a lo que vivió en aquel campo.
Ahora el tren se detiene en Irene Montejo, maestra republicana. A través de ella se cuenta la labor que hicieron las Misiones Pedagógicas y las Colonias Escolares para garantizar la educación antes y durante la Guerra Civil. Defensora de una escuela igualitaria, pública y laica, seguidora de los principios de Celestín Freinet. Estos maestros eran misioneros de la educación, de la cultura. El personaje de Irene es entrañable.
El tema del aborto nos llega con Julita, la prima de Aurelia. Hay quien pregunta el por qué.
Celia dice que tiene que dar espacio a los diferentes personajes y que podría haber sido cualquier mujer de la novela. Este tema fue mucho más arriesgado y doloroso en la vida real.
Se resalta el vocabulario empleado en la historia, utilizando palabras y expresiones que nos llevan a aquella época. Hay quién dice que Celia domina el lenguaje oral con maestría, en unos diálogos llenos de viveza y frescura y también se resalta el uso de expresiones totalmente axárquicas (balate). Es una maravilla navegar por las páginas del libro y encontrarte “el monedero almeja”, “la niña de azúcar” “…un suspiro de almendra y huevo…”, “hija aquí todo se hace en silencio” “…como si el espanto pudiese curarse…” “alma mojada”, etc.
Hay quien habla de los juguetes de las clases más desfavorecidas de aquella época, el acerico (alfiletero) y los recortables de papel, de la ayuda entre las mujeres, el compartir varias familias el mismo piso y cómo no, de las canciones. Desde “A la lima y al limón”, “La bien pagá”, “Marianita solita en su cuarto”, “Twist”, “El rock de la cárcel”, “Be my baby”, etc. De cómo se hizo el traslado de las pinturas del Museo del Padro a Suiza. Del Patronato donde metían a niñas que se habían quedado embarazadas, del robo de bebes. El tema de la homosexualidad se trata a través de los personajes de Cristóbal y Asunción. De una parte de la religión que estaba muy comprometida con la clase obrera, reflejado en el personaje de Senén Cueto.
Celia Herrero ha tenido que hacer un gran trabajo de investigación, desde revistas y tendencias de moda y de arte hasta viajes. Comenta que fue muy duro el que hizo a las playas donde estaba situado “El campo de refugiados de Argelès”, imaginar el sufrimiento de todas aquellas personas; la Maternidad de Elna que salvó a más de 600 hijos de refugiados fue muy impactante.
Nuestro viaje está a punto de terminar, alguien pregunta por cómo se han tomado sus familiares el que haya contado sus vidas. Entre risas, la autora dice que se ha inspirado en ellos, los personajes se transforman y van adquiriendo vida propia, escucho y miro para crear el personaje, cambiar el nombre de algunos de ellos ha ayudado para despistar.
“Esta es una novela que nos acerca a una memoria que es también nuestra memoria. Una lucha que nos permite ejercer los derechos que hoy tenemos las mujeres. Conquistas que debemos proteger ante estos tiempos inciertos.” (Laura Berja)
Marga
Próxima lectura
Título: ”El buen mal“ Autora: Samanta Scheweblin
Fecha: 19 de marzo Hora: 18:30
Lugar: Club Náutico de Torre del Mar





Un resumen extraordinario de la sesión del Club de Lectura con el libro de La niña del acerico de Celia Herrero, fiel reflejo de la emocionante sesión que disfrutamos este mes.