Visita a los Lagares de los Montes de Málaga.

VISITA DE LA SAC A LOS LAGARES DE LOS MONTES DE MÁLAGA

Sábado, 9 de mayo de 2026

En una lluviosa mañana, un grupo de socios/as y amigos/as de la SAC, pudimos disfrutar de una interesante visita guiada por Álvaro Amaya Ríos, experto en lagares, molinos de aceite y otras edificaciones relacionadas con la industria agrícola y el patrimonio rural.

Esta visita, complementa la conferencia, titulada: «Lagares, bodegas y fábricas de aguardiente de la provincia de Málaga», que se celebró en  junio del año pasado y que se tuvo que aplazar por mal tiempo.

Realizamos un recorrido de unos 6 Km por uno de los numerosos senderos que se encuentran en este entorno de los Montes de Málaga. El paisaje de pinares que ahora caracteriza a este entorno estuvo en un periodo de la historia completamente cubierto de hectáreas de viñas, que hacían de los vinos secos y dulces de Málaga los más deseados y exportados del mundo.

Para estas labores agrícolas, los lagares fueron sin duda las explotaciones más abundantes en las zonas montañosas próximas a la ciudad de Málaga, por lo que era habitual la existencia de éstos en las fincas para la pisa y la fermentación de la uva.

Uno de los mejor conservados es el Lagar de Torrijos. Un lagar de prensa de viga y usillo, que sigue el esquema constructivo que se impuso de forma generalizada para este tipo de edificios.

El lagar se compone de dos espacios principales; por una parte está la zona de prensado, compuesta por el lagar de pisar y la prensa de viga; y por otra, el tinajero, lugar destinado a albergar grandes tinajas donde fermentaba el mosto.

Aunque en la actualidad, la mayoría de ellos están en estado ruinoso, es de destacar la evolución arquitectónica de estas construcciones que de pequeñas edificaciones en torno a un patio central, se convertían en verdaderos palacetes donde sus propietarios burgueses pasaban la canícula del verano de la capital en estos espacios naturales verdes y frescos. El Lagar de Chinchilla es el mejor ejemplo de esto.

En definitiva, una visita que nos enseño la importancia que este cultivo tenía en el desarrollo industrial y comercial de Málaga, hasta la llegada de la filoxera, que devastó por completo el cultivo de los viñedos y que derivó en el abandono de estas edificaciones  que conservan su encanto aún en estado ruinoso.

Isabel García

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